viernes 28 de octubre de 2011

Sus hijos se llaman Adolf Hitler y Nación Aria


Siempre pensé lo ridículo que era que algunos estados, con criterios bastante subjetivos y cuestionables, tuviera una lista de nombres permitidos o prohibidos para que los padres llamen a sus hijos. La Ciudad de Buenos Aires por ejemplo, tiene una lista de criterios entre las que se encuentra la prohibición de poner nombres ridículos u ofensivos, además de una lista de nombres aprobados. El problema con esto es que se está coartando la libertad de muchas personas que en buena fe, quieren ponerle un nombre específico a su hijo (por la razón que fuere).

En Estados Unidos aparentemente no hay ninguna ley al respecto, y los padres pueden llamar a sus hijos como quieren. En 2008, una empresa que decoración de pasteles se negó a escribir "Feliz cumpleaños Adolf Hitler", y lo denunció a la policía. Sucede que una pareja (Heath y Deborah Campbell) de dudosa cordura había llamado a sus hijos Adolf Hitler, JoyceLynn Aryan Nation (Nación Aria) y Jeannie Honszlynn Hinler (no se si hubo algún nazi famoso con este nombre, pero se asemeja mucho a Heinrich Himmler, el jefe de las SS).


La noticia resurgió en estos momentos la justicia dictaminó que le quitarían la custodia a los padres. Según lo que comentan los padres, ellos jamás han maltratado a sus hijos, pero la justicia dice haber recogido la cantidad de evidencia suficiente como para confirmarlo. En caso de que realmente los maltraten, no me cabe duda de que el Estado debe intervenir para proteger la libertad y la seguridad de los niños, que no tendrían forma de defenderse.

Dejando un poco de lado este extraño caso, me gustaría conocer las opiniones de los lectores, pero no que insulten a los padres (porque estaríamos todos de acuerdo en eso), sino que analicen la situación en más profundidad. ¿Debería el Estado tener una lista de nombres permitidos y prohibidos? Y si es así, ¿cómo se determinarían esos nombres? ¿Habría que prohibir los nombres de todos los delincuentes de la historia? ¿Con qué criterios se determina que un nombre es "ofensivo"? Adolf Hitler es justamente el extremo, y suele ser usado como el ejemplo de la maldad, pero hay muchos más genocidas en la historia de la humanidad, e incluso a Joseph Stalin se le atribuyen más muertes que a Hitler.

Y volviendo con la familia Campbell, en el hipotético caso de que críen a sus hijos con todos los criterios de unos "buenos padres": que los alimenten bien, les den cariño, los lleven al colegio, no los maltraten y todo eso. ¿Podría el Estado que aprobó esos nombres en un principio, obligarlos a cambiar de nombre, o peor, quitarles la custodia (y llevarlos a vivir a un orfanato o a la casa de un asistente social)?

Finalmente, ¿se imaginan qué habría pasado, y cómo habrían reaccionado la opinión pública y los medios si los padres fuesen homosexuales en lugar de un hombre y una mujer?



En este blog ya hemos delirado sobre temas candentes relacionados con la linguística: Esnobismo en el uso del lenguaje
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martes 11 de octubre de 2011

Heroína: si es Bayer, es bueno


A fines del siglo XIX se sintetizó por primera vez la heroína, que comenzó a utilizarse por sus efectos analgésicos y depresores del sistema respiratorio y los centros de tos. Una de las compañías más grandes que lo comercializaba era Bayer, y desconozco realmente qué tipo de experimentos habrán realizado para llegar a esas conclusiones (sin llegar a ver el resto de los efectos), pero lo promocionaban como un medicamento bastante multifacético, capaz de curar desde la tos hasta el catarro y la bronquitis, en niños y adultos. De hecho, tiene ese nombre porque se la consideraba una sustancia heroica debido a la amplitud de efectos que tenía.

Uno de los detalles curiosos, es que se la comercializaba como un reemplazante no adictivo de la morfina, droga que si bien no estaba prohibida, sí estaba muy mal vista por los médicos en ese momento porque ya se conocían sus efectos adictivos. La morfina, por su parte, se había creado algunos años antes con la idea de reemplazar algunos efectos analgésicos del opio y ser menos adictiva.



Con el pasar de los años (y probablemente luego de observar a niños que se quedaban noches bajo la lluvia sólo para cazar un catarro), se descubrió que la heroína se transformaba en morfina cuando llegaba al hígado, y en otras sustancias que la hacían más adictiva y perjudicial incluso en plazos relativamente cortos. Por esto, Bayer se dio cuenta que tarde o temprano los llevaría a la ruina e inteligentemente eliminó a la heroína de su producción en 1913, quedándose sólo con la aspirina como droga emblema de la casa. También intentó evitar que quede como una mancha en su historia, y en parte lo logró, ya que sólo se lo recuerda como una curiosidad.

En los siguientes años, la heroína junto con muchas otras drogas, siguió un camino que la convirtió en algo mucho más dañino: la ilegalización. Algo que no sólo no evita que la gente pueda consumirla, sino que genera mercados ilegales en donde se crean mafias que cometen todo tipo de delitos. Se pudo conseguir legalmente de diferentes laboratorios en Estados Unidos hasta los años '50 y Alemania hasta 1971. A partir de donde tuvo que detenerse cualquier tipo de investigación que la utilice.


Para quienes suelen decirme que recibo dinero de las farmacéuticas para que hable mal de la Homeopatía, ahora saben que por lo menos no de Bayer. O tal vez sólo sea una campaña de distracción ¿no? La conspiranoia da para todo.

En Proyecto Sandía: La lógica de la legalización

Visto en Fogonazos. Más info: Heroína en Wikipedia
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